Llegados a este punto la respuesta al título es bien simple: “siempre que puedas”. Aunque por supuesto debemos estar motivados para hacer buenas fotos así que la mejor respuesta es “siempre que puedas y te apetezca”.

La fotografía, como todo hobbie con parte técnica y artística, se debe entrenar para ir logrando avances y mejores resultados. En la perseverancia está el triunfo.
Encontrar un motivo que fotografiar puede parecer inicialmente complicado pero con la práctica nuestro ojo también se va acostumbrando a buscar, casi de forma inconsciente, algo que nos resulte curioso, único, significativo, interesante, o simplemente raro. Creedme que muchas veces en el día a día (cada vez más frecuentemente) lamento no llevar mi reflex encima, aunque ahí está el teléfono móvil para suplir, en cierta medida, esa carencia.

En mi caso, el trabajo y otros hobbies me limitan el tiempo que puedo dedicar a hacer fotografías aunque aprovecho para no dejar pasar ciertas oportunidades como algún paseo por la ciudad, reuniones, eventos especiales, y viajes. Tenéis varios ejemplos en mi cuenta de Flickr.

Los viajes se han convertido en mi momento favorito para hacer fotos, a tal punto que todos mis viajes son ya “viajes fotográficos”; la bolsa de la cámara es ya mi equipaje de mano por defecto. Hacer turismo con la cámara es tremendamente enriquecedor ya que, al ir buscando fotos, tu forma de ver el entorno se torna mucho más interesada en lo que te rodea, lo que te permite darte cuenta de imágenes y detalles que nos hacen disfrutar aún más del lugar que visitamos. Esto, por supuesto podemos extrapolarlo a “hacer turismo en nuestra ciudad”, siempre encontraremos algo especial entre tantas cosas familiares.

Os he hablado de fotografiar lugares, pero también la fotografía de personas, el retrato, nos da una variedad de matices que no debemos desaprovechar. Las personas son objetos de fotografía muy ricos en expresiones y cambiantes a cada momento; saber identificar estos matices o situaciones especiales nos dará resultados insospechados.

Llegados a este momento podemos pensar que hacer una fotografía termina al hacer la foto; ni mucho menos, las fotos podemos y debemos procesarlas (…continuará)